26.02.2019

Los muros de piedra seca, emblema de la viticultura heroica inscrita al patrimonio mundial

Segunda práctica rural reconocida para la UNESCO tras el cultivo de la viña en vaso en la isla de Pantelleria,

Los muros de piedra seca, emblema de la viticultura heroica inscrita al patrimonio mundial. Roberto Gaudio, presidente del Cervim afirma: “los viticultores extremos son los porteros del paisaje.”

Los territorios identificados para la UNESCO por sus construcciones con piedras secas (Chipre, Grecia, Italia, Eslovenia, España y Suiza) son zonas propicias para la viticultura heroica.

“El reconocimiento de la UNESCO de la práctica rural de la construcción de muros de piedra seca, inscrita en la lista del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, representa un amplio testimonio para la viticultura heroica en toda la región mediterránea así como sobre los terrenos con una pendiente fuerte. Además, rinde homenaje y valoriza el trabajo de los viticultores heroicos.” Una declaración del presidente del Cervim, Roberto Gaudio, que subraya hasta qué punto el arte de la construcción en piedra seca – propia a Chipre, Grecia, Italia, Eslovenia, España y Suiza – rastrea la geografía de la vinicultura heroica, naturalmente más amplia.       

Después de la práctica tradicional de la cultura de la viña en vaso de Pantelleria, es la segunda vez, recuerda el Cervim, que tal reconocimiento se le ha atribuido a una práctica agrícola y rural. Sin olvidar que la isla siciliana representa un territorio fundamental en los vinos extremos de cualidad.

“Las construcciones con piedras secas son elementos integrales del paisaje de la viticultura heroica. Además, agrega el Sr. Gaudio, su carácter único les confiere un valor a la vez cultural, económico y turístico. Mediante sobre todo al trabajo realizado los últimos años para el Cervim, el atractivo de estos paisajes puede ser apreciado a su valor justo.

Los viticultores heroicos que, siglo tras siglo, desplegaron esfuerzos excepcionales y triunfaron modelar terrenos difíciles y arduos, permitieron que estos paisajes irresistibles reciban un reconocimiento dentro del patrimonio de la humanidad.”      

 

Otros territorios relacionados a la viticultura de montaña inscritos en la lista del patrimonio de la UNESCO: el parque nacional del cinco tierras en 1997 y la región de Wachau en Austria en 2000, todas por los viñedos; la región de Douro en Portugal en 2001, reconocida por la primera vez como un paisaje vitícola; la isla de Pico en los Açores en 2004 y después con la región del Lavaux en Suiza en 2007, y finalmente con Langhe, Roero y Montferrat en 2014. El mismo año, la cultura de la viña en vaso de Pantelleria, primer elemento cultural del mundo con un carácter agrícola reconocido por la UNESCO, vino que debe añadirse a la lista.