Viticultura de montaña y en fuerte pendiente

La fuerza, el ardor, la tenacidad y la pasión de los hombres que cultivan la vid en las zonas montanas, enfrentando cada día las dificultades que plantea una naturaleza áspera y difícil, han sabido crear lugares maravillosos, que constituyen algunos de los paisajes más bellos del mundo, valioso patrimonio de la humanidad.

Aquí, en condiciones medioambientales únicas, se cultivan viduños de los cuales nacen vinos de aroma y sabor irrepetibles, que encierran el sabor intenso de un desafío ganado.

El Manifiesto de la Viticultura Montana

Firmado por los miembros del CERVIM en Sondrio (Italia), el 25 de noviembre de 2000, durante el Congreso Internacional «Vid, vida de los montes».
  • La viticultura montana es una extraordinaria expresión de la audacia y el coraje del hombre al pedirle a la naturalezza misma la disponibilidad para respaldar la labor de personas que trabajan en territorios geográficos peculiares y difíciles.
  • La viticultura montana tiene un valor fundamental para la conservación del medio ambiente en zonas sumamente delicadas.
  • Las viñas montanas representan un monumento histórico al trabajo del hombre y deben ser tuteladas también por su interés paisajístico y cultural.
  • Las vides cultivadas en zonas montanas crecen en ambientes incontaminados y constituyen un ejemplo de biodiversidad, dando lugar a vinos originales y de características organoléticas superiores.
  • La producción de vino en zonas montanas es más costosa que en otros medios; en el mercato el origen ha de poderse reconocer de forma clara, valorizándolo mediante marcas especiales, con el fin de garantizarle al productor una remuneración justa y adecuada.
  • El cultivo de la vid en áreas montanas es una actividad fundamental para el mantenimento de la agricultura en dichas zonas y para una correcta relación entre las distintas actividades productivas en beneficio de la economía local.
  • La viticultura montana debe recibir mayor reconocimiento, en el marco de una política coherente y global que se proponga favorecer los territorios montanos y el desarrollo sostenible de los mismos.
  • Los territorios donde se desarrolla la viticultura montana han de considerarse “patrimonio de la humanidad”, conforme a la convención Unesco vigente.